El presidente de la República de Italia, Giorgio Napolitano, inició el procedimiento para la disolución del Parlamento al llamar a consultas, tal y como prevé la ley, a los presidentes de las Cámaras.
Mientras tanto, los partidos comenzaron a organizarse para esas elecciones que, según los sondeos, ganaría el ex primer ministro y empresario Silvio Berlusconi, junto con sus aliados democristianos y derechistas.
Napolitano se reunió primero con el presidente del Senado, Franco Marini, y después con el de la Cámara de los Diputados, Fausto Bertinotti.
Hoy se prevé la disolución efectiva del Parlamento y la fijación de la fecha de las elecciones.