Un anciano campesino de 78 años en la ciudad china de Nanan, en la provincia suroriental de Fujian, ha perdido todos sus ahorros por culpa de los insectos, que han devorado todos los billetes.
Wang Wenyou había logrado ahorrar unos 290 dólares en cuatro años, y a falta de bancos en la localidad, decidió guardar el dinero en dos bolsas de plástico debajo de su cama.
La pasada semana, cuando examinó el escondite con el fin de sacar todo el dinero y gastarlo en las tasas escolares de su nieto, descubrió las bolsas vacías y llenas de insectos que se habían comido todo lo ahorrado.
Muchas familias chinas ahorran durante años para que las generaciones venideras tengan acceso a una buena educación, que en el país asiático es de pago.
Algunos padres se endeudan para que su hijo vaya a la universidad, y al mismo tiempo los chicos se ven muy presionados para sacar buenas notas.