Cuatro iraquíes murieron y otros 27 resultaron heridos ayer en bombardeos estadounidenses y británicos al sur de Irak, anunció un portavoz oficial en Bagdad, revisando a la baja el anterior balance, que estimaba que hubo ocho muertos y 20 heridos. Según el portavoz, citado por la agencia oficial INA, estas personas murieron en bombardeos contra "objetivos civiles" en tres provincias del sur del país.
El responsable explicó que "aviones enemigos bombardearon instalaciones civiles en las provincias de Bassora (550 km al sur de Bagdad), de Zi Qar (375 km al sur de la capital) y de Kut (170 km al sur), y mataron a cuatro personas e hirieron a 27".
"Los aviones enemigos se vieron obligados a darse a la fuga hacia sus bases en Kuwait debido a los disparos de las baterías de misiles y de la defensa antiaérea iraquí", añadió el portavoz.
Poco antes, habitantes de Bassora habían indicado que los muertos eran ocho y que habían fallecido en un bombardeo de aviones occidentales contra las oficinas de una compañía petrolera, la Southern Oil Company, en esta localidad.
En tanto, los inspectores de armas de las Naciones Unidas examinaron ayer un aeródromo abandonado al norte de Bagdad, donde Irak alguna vez sometió a prueba sistemas que pueden ser usados para diseminar microbios mortales.
Los predecesores de los actuales inspectores se dieron cuenta en la década de 1990 que los iraquíes, aparentemente en este campo aéreo en Jan Bani Sa"ad, 30 kilómetros al noreste de Bagdad, probaron con éxito el dispositivo llamado Zubaidy y lo usaron para dispersar bacterias tóxicas desde un helicóptero.
Los inspectores revisaron el terreno, donde más de una decena de helicópteros permanecen sin motor sobre la pista, buscaban ya fuera agentes químicos o biológicos y se interesaban en contenedores que pudieran haberse usado para combustible de aviación.