El segundo día de las inspecciones de desarme de la ONU en Irak finalizó ayer sin incidentes, después de que los expertos visitaron por sorpresa dos lugares próximos a Bagdad en los que Estados Unidos sospecha que se podrían esconder armas biológicas prohibidas.
Uno de los equipos de inspectores se trasladó hasta el recinto de lo que Bagdad describe como un laboratorio de vacunas veterinarias en la localidad de Al Dura, a unos 30 km al sur de Bagdad. Otro equipo visitó varios edificios del gran complejo industrial de Al Taji, al norte de Bagdad, que asegura fabricar aparatos mecánicos, a 25 km al norte de Bagdad y depende del ministerio de Industria.
Por otra parte, un iraquí murió ayer en un bombardeo aéreo británico-estadounidense contra objetivos civiles en la provincia de Nínive, a 400 km al norte de Bagdad, afirmó un portavoz militar iraquí.