Expertos de la ONU comprobaron ayer durante una inspección de un centro vinculado a la producción balística iraquí que faltaban equipos registrados por el anterior organismo encargado del desarme en Irak, indicó un portavoz de los inspectores en Bagdad.
Se trata de una instalación relacionada con la producción de misiles Al Hussein de 650 km de alcance situada en el barrio de Al Waziriya, en Bagdad. "En 1998, el lugar albergaba cierto número de piezas de equipos etiquetadas por la Comisión especial de la ONU (Unscom) y varias cámaras de vigilancia", declaró el portavoz Hiro Ueki en un comunicado.
"Ninguno de esos equipos se encuentra actualmente en ese centro. Nos aseguraron (los iraquíes) que una parte había sido destruida durante el bombardeo del centro (en 1998) y que la otra fue trasladada a otros lugares", agregó.
El equipo de inspectores pasó seis horas en el interior del centro Al Waziriya. "Esta instalación es uno de los principales centros de desarrollo de misiles en Irak y durante los últimos años se le confió la responsabilidad de perfeccionar el misil Al Samud", un artefacto de corto alcance autorizado por la ONU después de la guerra del Golfo, añadió Ueki. Al ser preguntado por la AFP sobre las consecuencias de este incidente, dijo que intentarán comprobar las afirmaciones iraquíes. "Verificaremos si los equipos fueron trasladados", declaró.
Los expertos de desarme de la ONU visitaron ayer también dos fábricas de alcohol que no habían sido investigadas por el anterior equipo de inspectores que trabajó en el desarme iraquí antes de su salida en diciembre de 1998, confirmó su portavoz en Bagdad.
En tanto, el presidente de EU, George W. Bush, afirmó ayer que la marcha de las inspecciones de armas en Irak "no es alentadora" y emplazó al régimen de Bagdad a que admita el día 8 que posee armas de destrucción masiva y programas de misiles balísticos.
En una intervención en el Pentágono, con motivo de la firma de la ley que autoriza el presupuesto militar, Bush dejó claro que, por ahora, no está satisfecho de la forma en cómo el régimen de Sadam Hussein está cumpliendo sus compromisos con la ONU.
"Hasta ahora, los indicios no son alentadores", dijo el presidente norteamericano, quien afirmó que "los inspectores no están en Irak para jugar al escondite con Sadam Hussein". Bush se basó en los disparos que la defensa aérea iraquí realiza sobre los aviones aliados que patrullan las zonas de exclusión de vuelos al norte y sur de Irak.
Gran Bretaña acusó ayer a Hussein, de violaciones a los derechos humanos que van desde baños de ácido y arrancamiento de ojos, hasta ejecuciones masivas, pasando por violaciones sexuales, al tiempo que el gobierno de Londres buscaba endurecer a la opinión pública sobre una posible guerra contra Irak.