La canciller alemana, Ángela Merkel, instó a que se continúe el camino de las reformas en Europa y apeló a no dejarse amedrentar por las dificultades y recordó el ejemplo de Alemania, donde se necesitó tiempo para bajar el índice de paro tras la aprobación de la llamada Agenda 2010. “Hace unos años Alemania era considerado el hombre enfermo de Europa y vivíamos una situación de la que salimos a través de reformas” dijo Merkel.
La única preocupación que tiene Merkel de cara a la crisis del euro es que la voluntad reformista se interrumpa.