El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, presenta hoy su informe sobre el litigio limítrofe que enfrenta a Costa Rica y Nicaragua, después de la visita que hizo a los dos países centroamericanos para mediar en la crisis.
Además presentó ante el Consejo Permanente del organismo una propuesta de cinco puntos a Costa Rica y Nicaragua, con el fin de restablecer el diálogo bilateral y solucionar el conflicto limítrofe que enfrentan desde hace semanas.
El secretario propuso también que las dos naciones retomen las conversaciones para la demarcación (amojonamiento) de la frontera, y enfatizó que, con el fin de mejorar el ambiente para el diálogo, se evite la presencia de fuerzas armadas o policiales en el sitio de conflicto.
Por último, dijo que Costa Rica y Nicaragua deben retomar la coordinación para las tareas que evitan los problemas de narcotráfico, entre otros ilícitos.
Por su parte, el embajador costarricense, Enrique Castillo, expresó su apoyo a la propuesta de Insulza, pero solicitó al Consejo dar un plazo de 48 horas para que Nicaragua responda a la idea.
En respuesta, el embajador nicaragüense, Denis Solera, aseguró que “no es cierto que seamos un país invasor''.
Insistió en la posición de Managua de reanudar el diálogo para continuar el amojonamiento de la frontera, no sólo en las márgenes del San Juan, sino además “la delimitación de fronteras marítimas en el Pacífico y mar Caribe''.
Para Castillo, la posición de Nicaragua “es inaceptable... y es una burla para los esfuerzos que ha realizado la OEA y para la paz de la región...''.