El Secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, expresó que la insurgencia en Irak "está empeorando" y que Estados Unidos "tendrá que incrementar sus esfuerzos para derrotarla".
Powell reconoció además que podría haber dificultades para organizar las elecciones en Irak, previstas para enero, en todo el territorio debido a la violencia.
La aviación estadounidense atacó el sábado la ciudad de Faluya, un bastión de los rebeldes iraquíes, por tercera vez en 24 horas, apuntando a un encuentro de supuestos extremistas leales al radical jordano Abu Musab al Zarqawi.
El ataque iba dirigido contra unos 10 extremistas reunidos en el centro de la ciudad para planear operaciones. Ocho personas murieron y 17 resultaron heridas, dijo Anas Ahmed, médico en un hospital cercano.
Fue el tercer "ataque de precisión" de Estados Unidos en 24 horas, elevando a 15 el número de personas muertas y el número de heridos a 30, entre ellos mujeres y niños.
En Faluya, viven algunos de los extremistas sunitas más radicales de Irak y la ciudad se ha convertido en un punto fundamental de la insurgencia anti-estadounidense.