Soldados rebeldes controlaban dos ciudades ayer, mientras en la ciudad principal las tropas leales al gobierno incendiaban barrios pobres, habitados por la minoría musulmana de este país del Africa occidental.
Testigos vieron 12 camiones cargados con soldados leales que se dirigían a Yamoussoukro, la capital, desde Abidjan ayer. Las tropas se concentran en Yammoussoukro desde el viernes, cuando el Gobierno dijo que atacaría Bouake y Korhogo, baluarte de la oposición.
Las dos localidades están en manos de los rebeldes que el jueves fueron derrotados en un cruento intento de golpe de estado. En Abidjan, una columna de humo se alzaba sobre las chozas del barrio de Agban, señal que la violencia del golpe frustrado se combinaba con la mezcolanza mortal de enfrentamientos políticos, religiosos y étnicos. Los aterrados vecinos de Agban dijeron que la policía paramilitar incendiaba chozas, azotaba a los moradores y secuestraba a muchos de ellos.
Muchos de los residentes de la zona, musulmanes de países vecinos, son blanco de sospechas y ataques en el sur de Costa de Marfil, de mayoría cristiana, desde que el país sufrió su primer golpe de estado en 1999.