Las consecuencias del desequilibrio de género empiezan a hacerse notar en la India, donde en ciertas zonas los hombres no pueden casarse si no tienen una hermana para "intercambiar" por su futura esposa.
La escasez de mujeres en el estado desértico del Rajastán (al norte) está dando lugar a nuevas tendencias matrimoniales, ya que los padres de las jóvenes en edad de merecer empiezan a negarse a dar a sus hijas en matrimonio si no es a un hombre cuya familia tenga también una hija a la que poder casar con algún hermano soltero de la futura novia.