Las inundaciones que mantienen bajo las aguas un poblado del suroeste de Venezuela amenazaban ayer con extenderse a otras ciudades y obligaron a las autoridades a evacuar a miles de personas. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, dijo que en Guasdualito, una pequeña ciudad fronteriza con Colombia que ha sido duramente castigada por las inundaciones, los diques que contienen el agua "fueron sobrepasados totalmente y algunos de ellos están cediendo".
Las inundaciones, casadas por intensas lluvias, han provocado en Guasdualito, ubicada en el estado de Apure, 815 kilómetros al suroeste de Caracas, cuatro muertes, dijeron las autoridades. "La situación es sumamente delicada con respecto al día de ayer, creemos que de grave pasamos a gravísimo", dijo Cabello a la emisora Unión Radio.
El funcionario afirmó que están pensando aplicar un plan de evacuación general para llevar a los pobladores de Guasdualito a zonas más altas. Muchos pobladores de Guasdualito han tratado de salvar sus enseres montándolos en canoas para desplazarse por las aguas que cubren las calles de la ciudad.
Citando a expertos, Cabello dijo que el agua podría entrar en 5 ó 6 días la capital estatal, San Fernando, porque el río Apure, en el norte del estado, está a punto de desbordarse. "Estamos iniciando el período lluvioso intenso. En julio las lluvias no están representadas tan fuertemente, pero ya en agosto, septiembre y octubre, la pluviosidad será bastante alta".
Los palestinos de Gaza y Cisjordania sólo piensan en vengar las muertes. En el recuento final, el hospital Shifa de Gaza confirmó que son 15 y no 17 las víctimas mortales, entre ellas ocho niños y un bebé de dos meses.
A lo largo de la jornada han muerto también otros cinco palestinos en enfrentamientos armados con tropas israelíes, tres en el distrito cisjordano de Naplusa y dos en el paso fronterizo de Kisufim, en la franja de Gaza.
Muchos habitantes de Gaza, donde ayer se llevó a cabo una huelga general en señal de luto, dijeron que han perdido toda esperanza de alcanzar un alto el fuego con Israel y reanudar las negociaciones de paz.
"Bush, ven a ver lo que Sharón esta haciendo a nuestros hijos", dijo en alusión al presidente norteamericano, George W. Bush, uno de los residentes del barrio atacado, aún cubierto de polvo y vestido sólo con un pijama. Los vecinos del barrio estuvieron despiertos toda la noche mientras los servicios de emergencia buscaban los restos de los muertos y rescataban a los supervivientes.
Los funerales por las 15 víctimas comenzaron a las 15.00, hora local (12.00 GMT), en el hospital Shifa de Gaza, de donde el cortejo fúnebre se dirigió por la calle principal de la ciudad mediterránea y pasó delante del edificio de tres pisos bombardeado, donde vivía Shahade desde hacía sólo dos días.
Ahora los habitantes de la ciudad de Gaza creen que Israel ha destrozado toda posibilidad de vivir en paz y apoyan más que nunca los atentados suicidas contra el Estado judío. Anoche, milicianos palestinos lanzaron tres misiles contra la localidad israelí de Sderot, al noreste de la Franja de Gaza, informaron fuentes militares. Los cohetes no explotaron ni causaron víctimas y cayeron en los alrededores de uno de los barrios de Sderot.
Salá Chehadé, el jefe militar del Hamas "planeaba un ataque de gran envergadura en la región y era necesario detenerle", declaró el teniente coronel Oliver Rafowicz, portavoz del Ejército israelí. "Salá Chehadé estaba planeando ese ataque con uno de sus lugartenientes, Zaher Salá Abú Hosein, que también murió en el bombardeo contra el edificio de dos pisos atacado en Gaza", señaló el portavoz, que se negó a dar más explicaciones sobre ese ataque que ambos estarían preparando.