Decenas de ciudades en el sureste y noreste de Australia continúan ayer anegadas tras las copiosas precipitaciones que, desde noviembre, han causado al menos 32 muertos y una docena de desaparecidos.
Las autoridades calculan que los daños rondarán los 20,000 millones de dólares , una cifra cuatro veces más alta que la manejada hace dos semanas.
Las inundaciones afectan a un 25% del territorio de Victoria, donde torrentes de agua descienden por el norte y oeste y afectan a 72 poblaciones.