Más de cien cadáveres han sido rescatados en el sur de Rusia, en el litoral del Mar Negro, tras unas inundaciones sin precedentes causadas por fuertes lluvias que han caído en la región rusa de Krasnodar.
El litoral de la comarca de Kubán que acoge todos los años a cientos de miles de turistas rusos se convirtió en una trampa mortal para algunos habitantes de los distritos Krimski y Gelendzhik, donde miles de personas lo han perdido todo en las últimas horas.

Los servicios de rescate han localizado los cadáveres de 92 personas, entre ellos un niño de 10 años, en el distrito Krimski, informó un portavoz del centro de emergencias interministerial organizado por las autoridades rusas.
La tragedia se saldó además con más de 90 heridos, 40 de los cuales han sido hospitalizados, entre ellos 14 menores de edad, aseguró la ministra de Sanidad rusa, Verónika Skvortsova.
El agua arrasó las viviendas y terrenos de unas 13 mil personas, manifestó el gobernador de Krasnodar, Alexandr Tkachiov.
El gobierno regional calcula que el costo de los daños puede superar los mil millones de rublos (más de $30 millones).
Algunos habitantes de la urbe, de algo más de 50 mil habitantes, denunciaron que la ciudad fue abatida por una ola de más de siete metros que según ellos no pudo deberse a las lluvias.
Dos personas se ahogaron en la ciudad de Novorossiysk, el mayor puerto ruso del Mar Negro, al tiempo que otras nueve murieron en distintas localidades del distrito balneario de Gelendzhik.
En la urbe de Gelendzhik, una de las ciudades balneario más populares de Rusia en el Mar Negro, cuatro personas -tres hombres y una mujer- murieron electrocutadas al precipitarse un cable sobre la calle por la que transitaban cuando llovía, mientras que otro hombre murió ahogado.
Entre los fallecidos en la ciudad de Krimsk -zona cero de la catástrofe humana que vive el sur del país- predominan las personas mayores, según las listas preliminares de víctimas que manejan las autoridades.
“Casi todos los fallecidos son mujeres”, lamentó en declaraciones a la agencia Interfax un funcionario de Interior.
En Gelendzhik, una ciudad de 90 mil habitantes situada a los pies de una montaña en la que disfrutaban hasta de sus vacaciones cerca de 300 mil rusos, las precipitaciones superaron los registros habituales para cinco meses en apenas unas horas, según el gobierno regional.
“El agua bajaba con una fuerza mortal desde las laderas de la montaña y lo barría todo a su paso", relató un testigo presencial de la tragedia a la televisión rusa. Muchos creen que el agua bajó de un pantano artificial próximo a la ciudad, un extremo que han descartado las autoridades rusas.
EN CIFRAS
- personas ha resultado heridas en diversas regiones que fueron afectadas por la luvia.
- mil ciudadanos se han quedado sin vivienda, según el gobernador Alexandr Tkachiov.
- millones de dólares es el costo de los daños causados por las inundaciones.