En su intervención, en el Encuentro Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (EIMA), Esteban Sáenz, de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), reveló que esta institución trabaja en conjunto con el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) en un proyecto para la ampliación de dicha planta.
Sáenz explicó que la ampliación, que tendría una inversión de B/. 30 millones, implicaría además la instalación de nuevas líneas de distribución.
Reconoció que las actuales tuberías que pasan bajo las esclusas del Canal no tienen la capacidad para trasladar el volumen de agua requerido por las poblaciones de La Chorrera, Arraiján y los sitios antes denominados Zona del Canal.
Admitió que las labores tienen serias complicaciones de carácter técnico para permitir la llegada del agua hasta estas poblaciones, pero se trabaja en alternativas reales para conseguirlo.
Precisó que en la actualidad, la planta de Miraflores produce unos 48 millones de galones de agua diarios.
La ampliación -añadió- permitiría que la planta produjera otros 24 millones de galones diarios y así distribuir este volumen hacia las poblaciones de La Chorrera, Arraiján y otras que se encuentran en esa área.
Aquí sería necesario -enfatizó- instalar un nuevo sistema de bombeo, junto a tuberías de distribución capaces de llevar el vital líquido a estas poblaciones.
"En este caso se requerirá aplicar novedosas soluciones técnicas, bombas de mayor capacidad y una serie de innovaciones para subsanar las deficiencias del sistema de distribución", detalló.
Alegó que la ACP proyecta iniciar los trabajos de ampliación de la planta de Miraflores para el próximo año y terminarlos para el 2007.
"Esto significaría que no será necesario construir una planta potabilizadora adicional en el área Oeste de la ciudad", recalcó.
En este caso - explicó - la ACP vendería el agua al Instituto de Acueductos y Alcantarillados nacionales (IDAAN) y éste se encargaría de su distribución hacia las poblaciones que lo requieran.
Esto permitiría a la ACP vender sus excedentes de agua y dar un servicio en el Oeste de la ciudad y de esa forma se solventaría una posible crisis por la demanda de agua en el área metropolitana.
Los acueductos se diseñan y construyen en base a la demanda que deben satisfacer, que se calcula al multiplicar el número de beneficiarios por una tasa promedio de consumo, que varía entre 80 a 120 galones por persona por día.
Incluye consumo doméstico, industrial, incendios, limpieza de áreas públicas y pérdidas en la distribución.
La mayoría del agua acumulada en los lagos del Canal se utiliza en el tránsito de las naves.
Algunos expertos han propuesto que el agua de los esclusajes se reutilice.
También que el vital líquido pueda ser usado para abastecer a la ciudad de Panamá.
Sin embargo, algunos señalan que esto no es posible.