Un equipo investigador del que forman parte científicos españoles ha descubierto una docena de sistemas estelares binarios compuestos por pares de estrellas "enanas blancas" más ligeras de lo habitual, y que podrían acabar fusionándose o estallando.
Todos los sistemas binarios descubiertos se componen de un par de estrellas enanas blancas.
Esta clase de cuerpo estelar se forma con los restos remanentes de una estrella de tipo solar cuando, al fenecer, se ha deshecho de sus capas externas.
Una enana blanca es increíblemente densa y contiene tanta materia como si el Sol fuera encerrado en una esfera del tamaño de la Tierra y, según explica el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) tan solo una cucharada de té de ese material pesaría más de una tonelada.