Italia abrió ayer una investigación después que un paquete bomba explotara en las manos del presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, aunque el ex primer ministro italiano minimizó el incidente y llamó a la calma.
Prodi no resultó herido el sábado cuando abrió el paquete bomba enviado a su casa en la ciudad italiana de Bologna, en el centro del país. Pero el incidente cuestionó la seguridad en una ciudad donde estuvo activo en el pasado un movimiento guerrillero ultra-izquierdista.
Los investigadores abrieron una investigación de lo que calificaron de un intento de ataque "terrorista" y de destruir la democracia.
"Desde luego no son las mejores noticias para el próximo año", dijo un sonriente Prodi a periodistas en Bologna. "Estemos en guardia, pero ante todo no perdamos la calma".
El paquete bomba, que fue colocado dentro de un libro y estalló cuando Prodi lo abrió, fue enviado menos de una semana después de que explotaran dos bombas de fabricación casera en cestos de basura en una calle cerca de su apartamento.