Ciertas células del cerebro intervienen activamente en el inicio y la terminación de movimientos complejos, según han investigado los científicos Rui Costa y Xin Jin.
"Cuando aprendemos secuencias complejas de movimientos, como escribir en un ordenador o tocar el piano, hay neuronas, distintas entre sí, que desarrollan actividades cerebrales y que determinan cuándo empezamos y terminamos la secuencia", explicó el científico portugués Rui Costa.
"Es significativo que quienes sufren la enfermedad de Parkinson o la de Huntington pueden ejecutar bien las cosas aprendidas, pero encuentran a veces dificultades para terminar un movimiento, es decir que pueden andar ayudados, pero no paran, siguen andando", señaló.
"Creemos que esa actividad se desarrolla en las células dopaminérgicas en el caso de la enfermedad de Parkinson y las del estriado en la de Huntington y que ahí radican esas actividades y ahí están las posibles deficiencias".
"Utilizando modelos animales, hicimos alteraciones genéticas en las células para ver qué ocurría si no desarrollaban esas actividades y vimos que había dificultades para empezar y terminaciones muy erráticas: secuencias largas o cortas de movimientos", explicó.