Los investigadores del accidente del Boeing 777 en San Francisco, Estados Unidos, están tratando de determinar si los controles automáticos de velocidad del vuelo 214 por los que se guiaban los pilotos puede haber contribuido a la aproximación lenta y a baja altura del aparato poco antes de estrellarse.
Los nuevos detalles revelados por Deborah Hersman, presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por su siglas en inglés) no son concluyentes sobre la causa del accidente del sábado, pero sacaron a relucir nuevos aspectos de interés: ¿Hubo un error al configurar el control automático de velocidad, funcionó mal o los pilotos no estaban al tanto de la operación del avión?
Uno de los aspectos más intrigantes del accidente de la aerolínea surcoreana Asiana es por qué el avión se aproximó a la pista demasiado bajo y lento, lo que provocó que el tren de aterrizaje y la cola chocaran contra el muro de contención acuático junto a la bahía. En el accidente perecieron dos de las 307 personas que viajaban a bordo y decenas más quedaron lesionadas, en su mayoría sin heridas de gravedad.
El control automático de velocidad estaba configurado para 254 kilómetros por hora y los pilotos supusieron que el dispositivo controlaba la velocidad del aparato, dijo Hersman. Sin embargo, el control solo estaba “listo”, no funcionando.
Hersman dijo que el piloto que tenía los controles de la nave, identificado por las autoridades surcoreanas como Li Gang-guk, solo había cumplido la mitad de su capacitación en el 777 y era la primera vez que aterrizaba tal aparato en el Aeropuerto Internacional de San Francisco.