Las autoridades están investigando una posible conexión con la policía en el asesinato de tres ciudadanos estadounidenses que estaban de visita en México para ver a su padre cuando fueron tiroteados junto a un amigo mexicano, más de dos semanas después de su desaparición.
Los padres de los tres hermanos dijeron que testigos reportaron que fueron secuestrados por hombres vestidos de policías que se identificaron como “Hércules”, una unidad estratégica de seguridad en la violenta ciudad fronteriza de Matamoros, muy golpeada por las luchas del cartel.
Nueve de las 40 unidades de policías están siendo investigadas, dijo el fiscal general del estado de Tamaulipas, Ismael Quintanilla Acosta.
Este sería el tercer caso reciente de supuesto abuso y asesinato a manos de las fuerzas de seguridad mexicanas y el primero en que hay estadounidenses implicados.
El país está ya inmerso en el caso de 43 estudiantes desaparecidos en el estado sureño de Guerrero, que está en manos de un alcalde y una policía que trabajan con un cartel de la droga.
Hay 56 personas detenidas, incluyendo docenas de agentes. En junio, soldados mataron a 22 presuntos miembros de pandillas en el estado de México y después intentaron alterar la escena e intimidar a testigos para esconder el hecho de que la mayoría de los fallecidos fueron ejecutados cuando ya se habían rendido, dijo un reporte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Tres soldados se enfrentan a cargos por asesinato.