Evaluación
- 455 días pasó Roger Pinto en las instalaciones de la Embajada brasileña ubicada en la Paz.
- 22 horas duró el viaje de Pinto por tierra hasta Corumbá, en el lado brasileño de la frontera.
Brasil admitió tácitamente que pudo haber irregularidades en la llegada a Brasilia del senador boliviano Roger Pinto, quien según un legislador contó con complicidad oficial brasileña para burlar a las autoridades de La Paz y huir de su país.
Pinto llegó a la capital brasileña y, según el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, Ricardo Ferrao, para abandonar la embajada del país en La Paz, donde estaba acogido hace más de un año, tuvo a su disposición un coche oficial y una escolta de “fusileros navales”.
La Cancillería brasileña divulgó un comunicado, en el cual dijo que fue “informada” de la llegada de Pinto al país.
La nota indica que ese despacho investigará las “circunstancias” en las que el senador Pinto salió de la embajada y llegó al país, pese a no contar con el debido salvoconducto del Gobierno boliviano.
La Cancillería brasileña “reúne elementos acerca de las circunstancias” en que Pinto llegó al país y además ha llamado para consultas al encargado de negocios en La Paz, Eduardo Saboia, a fin de que preste “esclarecimientos”, explica el comunicado.
La nota agrega que se “abrirá una investigación” y “se tomarán las medidas administrativas y disciplinarias” que correspondan, con lo cual sugiere que hubo alguna irregularidad en la salida de Pinto, quien estaba en la Embajada brasileña desde el 28 de mayo de 2012. Diez días después de esa fecha, Brasil le concedió el estatus de asilado político, pero el senador no había podido abandonar la legación diplomática porque el Gobierno de Morales se negaba a concederle el salvoconducto necesario.