Un equipo de médicos escoceses ha inyectado células troncales en el cerebro de un anciano que sufrió una apoplejía, como parte del intento de descubrir un nuevo tratamiento para esa condición médica.
El anciano, la primera persona en el mundo en someterse a ese tratamiento, recibió dosis muy pequeñas de esas células madre y ha sido dado de alta en el Hospital Southern General, de Glasgow.
A lo largo del próximo año hasta un total de doce pacientes recibirán dosis más altas progresivamente para determinar si la terapia es segura.
Los médicos analizarán entonces si esas células ayudan a reparar el cerebro y mejora, por tanto, la condición del enfermo.