Las esperanzas de avanzar en el proceso de paz para Irlanda del Norte aumentaron ayer cuando Londres y Dublin comenzaron a estudiar una declaración del Ejército Republicano Irlandés (IRA) sobre si abandonará las armas definitivamente.
Los dos gobiernos deben decidir si la oferta del IRA es suficiente como para que el primer ministro británico, Tony Blair, y el mandatario irlandés, Bertie Ahern, viajen a la provincia para desvelar su proyecto, hasta ahora aplazado, que está encaminado a reavivar el acuerdo de paz del Viernes Santo.
Por su parte, el ex ministro principal norirlandés, el unionista David Trimble, advirtió ayer de que puede haber "enormes" dificultades para avanzar en el proceso de paz del Ulster si el IRA no aclara su posición en los próximos días.