El ministerio de Relaciones Exteriores iraquí indicó que esta invitación estaba contenida en un mensaje enviado la víspera por el canciller, Naji Sabri al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
El anuncio de Bagdad coincidió con el 12 aniversario de la invasión iraquí a Kuwait, que llevó a la ONU a imponer en 1991 a Irak un embargo multiforme y la prohibición de poseer armas de destrucción masiva.
En su mensaje, copia del cual fue obtenida por la AFP, Sabri indicó que Irak deseaba durante las discusiones con Blix “revisar lo que se hizo en materia de desarme entre mayo de 1991 y diciembre de 1998 y examinar las cuestiones en suspenso”.
Agregó que “la reunión propuesta está destinada a encontrar un entendimiento sobre un método científico y práctico para solucionar la situación y resolver los problemas de acuerdo a la visión de la Comisión de vigilancia, verificación e inspección de la ONU (UNMOVIC)”. En tanto, EU recibió con escepticismo la propuesta iraquí, al subrayar que el régimen de Hussein tiene la costumbre de abrir falsas expectativas.
Los iraquíes “saben claramente lo que se les pide que hagan” y deben “aceptar un acceso total, sin cortapisas” a los inspectores, indicó un alto responsable del departamento de Estado en la primera reacción de Washington.
Este responsable, que se mantuvo en el anonimato, expresó fuertes dudas sobre la sinceridad de Irak, ubicado por el presidente George W. Bush en un “eje del mal” de los países que buscan procurarse armas de destrucción masiva.
“¿Cuántas veces han escrito los iraquíes cartas para decir que iban a hacer esto o aquello?”. Lo que deben hacer está claro. Tienen el hábito de presentar las cosas como si constituyeran una novedad, declaró. El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan declaró ayer que la invitación de Irak se aparta de los procedimientos adoptados por el Consejo de Seguridad.
Lo anterior fue repetido por el portavoz del SFred Eckhard, en su encuentro cotidiano con los periodistas. Dijo que Annan discutirá el lunes con los miembros del Consejo de Seguridad sobre la carta.
Aunque se congratuló por el envío de la carta, que está en conformidad con los acuerdos que prevén el mantenimiento de los contactos, de acuerdo a las discusiones sobre las cuestiones técnicas, el procedimiento propuesto se aparta de lo establecido por el Consejo de Seguridad en sus resoluciones de 1999.
Una supuesta reunión en Praga entre el secuestrador Mohammed Atta y un agente iraquí cinco meses antes de que aviones comerciales fueran utilizados como misiles contra blancos estadounidenses parece “sostener” la evidencia de un vínculo entre Bagdad y los ataques, indicó un funcionario de la administración al diario.
Pero de acuerdo a una investigación realizada hace varios meses por la CIA y el FBI no hay “evidencias” que prueben que esa reunión haya sido realizada, indicó el diario.
Esto no detuvo a las autoridades estadounidenses, quienes revisaron las posesiones de Atta para ver si encuentran evidencias de un posible vínculo con Irak, agregó.