Mundo

Irak realiza comicios con un resultado incierto

Hoy es el momento definitivo para decidir el futuro, los ciudadanos deben elegir 325 cargos entre candidatos de una amplia gama de alianzas, aunque hay tres coaliciones que captan las preferencias.


Los iraquíes concurren hoy a las urnas para elegir un nuevo Parlamento del que saldrá la próxima coalición gobernante, en medio de fuertes medidas de seguridad y sin que exista de antemano un claro ganador.

Todos los líderes políticos y los ciudadanos de a pie coinciden en que, en estos comicios, Irak se juega la posibilidad de consolidar un sistema democrático cuyas bases fueron sentadas a raíz de las elecciones constituyentes de enero del 2005.

El representante de la ONU en Irak, Ad Melkert, calificó como “decisivo” el momento que vive el país con motivo de estas elecciones porque le permitirán elegir “su propio destino”.

 

“Creo que, de hecho, es el momento más decisivo desde 2003, cuando se produjo la invasión que dio la vuelta al país”, afirmó Melkert, que encabeza una misión que ha prestado un gran apoyo a la Comisión Electoral para la celebración de estos comicios.

A las elecciones se presentan más de 6,000 candidatos para cubrir 325 plazas en el Parlamento, que pertenecen a una amplia gama de alianzas y grupos políticos, aunque las preferencias están centradas en tres coaliciones.

El primer ministro, Nuri al Maliki, que ocupa el cargo desde el 2006, figura como uno de los favoritos, al frente de su coalición, el Estado de Derecho, pero el desgaste del poder, la corrupción y la pérdida de aliados políticos merman sus posibilidades.

 

Frente a él se alza, por una parte, la Alianza Nacional Iraquí, integrada, entre otros, por el principal grupo político chií y seguidores del clérigo radical chií Moqtada al Sadr.

También tiene grandes posibilidades una opción secular, la alianza Al Iraqiya (La Iraquí), encabezada por el ex primer ministro Ayad Alawi, chií, y el político suní Saleh al Mutlaq.

Al Iraqiya viene denunciando la posibilidad de que haya un fraude, propiciado presuntamente por Al Maliki para conservar el poder.

 

El vicepresidente suní, Tarek al Hashemi, llegó a decir incluso que el grupo del primer ministro “podría aventurarse en usar la fuerza castrense para obstaculizar la alternancia política pacífica”.

El juego político, al que los iraquíes vienen acostumbrándose desde hace cinco años, aún es recibido con escepticismo por quienes piensan que la democracia no ha resuelto temas clave como la seguridad y el desempleo.

“Queremos soluciones para la economía porque los políticos no están haciendo nada”, declaró en un barrio chií de Bagdad el copropietario de un local de venta de automóviles usados, Ahmed Yusef.

 

“Hay muchos candidatos, pero la mayoría está buscando su interés personal”, declaró, por su parte, el lavacoches Mohamed Hadi.

Uno de los principales retos que tendrán los iraquíes cuando acudan mañana a votar es conservar la vida.

Una coalición terrorista encabezada por Al Qaeda tiene intención de boicotear las elecciones y ha advertido a los iraquíes que no salgan mañana de casa.

En un anticipo de los comicios, el jueves, cuando votaron policías, soldados y pacientes de hospitales, tres explosiones mataron en Bagdad a 12 personas y causaron heridas a medio centenar.

Al Qaeda dice defender los intereses de los suníes iraquíes, que son un tercio de la población, frente a los dos tercios de los chiíes.

“Los suníes han salido de toda elección más débiles y menos afortunados en todo”, afirmó en un mensaje difundido el viernes en foros de Internet islámicos el Estado Islámico de Irak, una organización dominada por Al Qaeda.

La violencia no echa para atrás a iraquíes como Hadi Eisha, de 76 años, que no tiene aún decidido su voto, pero que se muestra seguro de que concurrirá a las urnas porque está convencido de que la democracia es buena para su país.

“Antes (durante Saddam Hussein) voté centenares de veces, pero no servía para nada”, afirmó el anciano.


fecha edicion
old id
533758
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América