Una flota de camiones iraquíes transporta armas biológicas, desplazándolas por todo Irak, lo que dificultará la misión de los inspectores de armas de la ONU, según el diario Los Angeles Times, que citó a fuentes de inteligencia occidentales, ayer.
Los supuestos laboratorios móviles se desplazan por las carreteras y atestadas calles de Irak, y pueden tener el aspecto de camiones de helados, casas rodantes o camiones con acoplado, dijeron funcionarios y expertos al diario. Se supone que los vehículos cargan agentes biológicos como bacterias del ántrax o el botulismo, agregaron.
El jefe de la Comisión de control, de verificación y de inspección de Naciones Unidas (COCOVINU), Hans Blix, viaja hoy a Bagdad acompañado por el jefe del Organismo Internacional para la Energía Atómica (AIEA), Mohammed El Baradei, y por un equipo de 24 expertos.
Al respecto, el viceprimer ministro iraquí Tarek Aziz afirmó ayer que su país no ha fabricado, después de la partida de los inspectores de desarme de la ONU en 1998, "armas nucleares, biológicas y químicas", en una entrevista a la cadena británica ITV.
Aziz también declaró que el gobierno iraquí "asegurará un acceso inmediato" a los inspectores de la ONU a los lugares que deseen examinar. "Dimos instrucciones a todos los responsables y a numerosas administraciones para que respondan inmediatamente a los pedidos de ingresar a los sitios" que deberán ser inspeccionados, añadió.
Por su parte, el jefe de los inspectores de desarme de las Naciones Unidas, Hans Blix, dijo ayer que la guerra en Irak no es inevitable y para el gobierno iraquí las inspecciones de la ONU "son una oportunidad".
"Sabemos lo que tenemos que hacer en Bagdad y estamos preparados", añadió Blix, jefe de la Comisión de control y verificación de la ONU (COCOVINU) poco antes de abordar el avión que debe conducirlo a Larnaca. Blix dijo que espera reunirse hoy con miembros del gobierno iraquí, tan pronto llegue a Bagdad. "Es una misión importante. Nos aguarda una cargada agenda de trabajo", agregó antes de viajar.
En tanto, el secretario general de la OTAN, el escocés George Robertson, afirmó que "no hay que dar por hecho que va a haber una guerra contra Irak", en una entrevista publicada ayer en el diario madrileño El Mundo. "El reloj ha empezado a correr desde que se aprobó la resolución (1441) del Consejo de Seguridad. Ahora irán los inspectores de la ONU y puede que no haya guerra", indicó.
"Es sabido que (el presidente iraquí) Sadam Hussein tiende a recapacitar cuando se da cuenta de las desastrosas consecuencias que se le vienen encima", añadió el escocés. "Pero en caso de que hubiera (una guerra), los países miembros acudirán al Consejo de Seguridad y pedirán la ayuda que necesiten, como hicieron durante la guerra del Golfo (1991)", precisó George Robertson.