Irán amenazó ayer a la UE con extender sus actividades nucleares ultrasensibles si los europeos aumentan las presiones sobre la República Islámica para que ésta cese su programa de enriquecimiento de uranio.
"Cuanto más endurezcan y aceleren el juego estos países (la troika europea: Alemania, Francia y Gran Bretaña), más aumentará nuestra determinación a hacer funcionar el resto de nuestras instalaciones nucleares", declaró el jefe adjunto de la Organización iraní de la energía atómica, Mohammad Said.
"La actitud y los procedimientos de los europeos en los próximos días serán determinantes" para la decisión iraní de recomenzar el enriquecimiento de uranio, advirtió el portavoz de Relaciones Exteriores, Hamid Reza Assefi. "Ahora que reiniciamos las actividades de la central de Ispahán, insistimos en que las negociaciones deberían proseguir sin condiciones", subrayó Manouchehr Mottaki, propuesto para el cargo de ministro de Relaciones Exteriores.
Rusia se mostró contraria al uso de la fuerza contra Irán en relación con sus ambiciones nucleares, al tiempo que defendió el derecho de Teherán a desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos.
"Abogamos por el diálogo y consideramos que sería peligroso y contraproducente el uso de medidas de fuerza contra Irán", dijo Mijaíl Kaminin, portavoz del ministerio ruso de Asuntos Exteriores.