Un enviado iraní viajó ayer a Nayaf para intentar resolver el enfrentamiento estadounidense con un clérigo radical chiíta.
La medida es sumamente inusual, pues hasta ahora Washington se ha mostrado reacio a permitir que Irán le ayude en los asuntos iraquíes.
Una delegación iraní liderada por un importante funcionario de la cancillería, Hussein Sedeqi, se reunió el miércoles con Massoud Barzani, actual presidente del Consejo de Gobierno iraquí.
"Las conversaciones fueron positivas"" y los iraníes expresaron su predisposición para mediar en la disputa de Estados Unidos con el clérigo chiíta Moqtada Sadr, expresó Mahmoud Othman, miembro del consejo.
Los iraníes viajaron a Nayaf ayer, de acuerdo con un asesor de Sadr. Unos 2,500 soldados estadounidenses están emplazados en las afueras de Nayaf, esperando capturar a Sadr, que se encuentra en su oficina cercana al Sepulcro Iman Ali, el lugar chiíta más sagrado de todo el mundo.
Por otra parte, un grupo de hombres armados asesinó a un diplomático iraní cerca de la embajada de Irán en Bagdad. No estaba claro si el ataque estaba relacionado con el esfuerzo de mediación.
Khalil Naimi, el primer secretario de la embajada iraní, murió al instante, informó el funcionario de la cancillería Mohammad Nouri.
No quedó en claro si el homicidio está relacionado con la visita realizada ayer a Irak por un enviado gubernamental iraní que intenta mediar entre Estados Unidos y el clérigo integrista chiíta Muqtada.
Preguntado si el asesinato estaba ligado a la visita del enviado, un funcionario de la embajada, que habló a condición de guardar el anonimato, afirmó que "hay algunas conjeturas, pero no tenemos una idea clara"".
El capó del vehículo de Naimi estaba cosido a balazos, al igual que el parabrisas. El automóvil llevaba placas diplomáticas pero no indicios de que fuera iraní.
El departamento de Estado afirmó en un comunicado que apreciaría el hecho que la delegación iraní en Irak usara su influencia ante la comunidad chiíta para reforzar la autoridad del consejo de gobierno transitorio iraquí, pero que no espera que cumpla un papel mayor en Nayaf.
"Según nuestro punto de vista, que fue comunicado a los iraníes, no es apropiado para esta delegación intentar una mediación" con Sadr, afirmó el portavoz del departamento de Estado, Richard Boucher.
Poco después del asesinato del diplomático, la delegación iraní anunció ayer que no se reunirá con Sadr.