Dieciséis supuestos combatientes de Al Qaeda que huyeron de Afganistán fueron entregados por Irán a Arabia Saudí, que los está interrogando, dijo ayer el canciller saudí.
“Los inocentes serán puestos en libertad y los culpables serán encarcelados e irán a juicio’’, dijo el príncipe Saud al-Faisal. “Irán cooperó con nosotros’’ al entregarlos, afirmó, pero rechazó especular si eso refleja que hayan mejorado las relaciones de Estados Unidos con ese país.
Saud dijo a la televisora ABC que “la cooperación de Irán con nosotros ha sido muy importante y muy significativa para combatir a los terroristas’’.
En entrevista con el periódico The Washington Post publicada ayer, afirmó que la información obtenida de los cautivos se puso a disposición de Estados Unidos.
Adel Al-Jubeir, asesor en política exterior del príncipe heredero saudí Abdulá, dijo al canal NBC que “para los que se merezcan el castigo ... éste será fuerte’’.