Los diplomáticos de la UE han dicho que están buscando apoyo de Estados Unidos y Rusia para un acuerdo que pedirá a Irán que abandone el enriquecimiento de uranio a cambio de asistencia técnica y económica.
El enriquecimiento de uranio en un nivel bajo puede usarse para alimentar las centrales de energía nuclear como una que Irán está construyendo en el puerto de Bushehr, en el sur del país.
Si se enriquece más, puede ser usado en cabezas nucleares.
Pero Irán, niega las acusaciones de Washington de que tiene ambiciones nucleares militares y argumenta que su programa atómico está destinado únicamente a cubrir una creciente demanda de electricidad.
Por su parte, Francia y el resto de los países del G8 tienen por objetivo "la suspensión completa" por parte de Irán de sus actividades de enriquecimiento de uranio, anunció el ministro francés de Relaciones Exteriores.
París, Berlín y Londres presentarán la próxima semana nuevas propuestas a Irán para intentar que renuncie a toda ambición nuclear con fines militares.
Los diplomáticos europeos quieren llegar a un acuerdo sobre la base del modelo de Libia, que aceptó renunciar a sus actividades nucleares a cambio de la normalización de las relaciones políticas y comerciales.
El programa nuclear de Irán también debe ser tratado el 25 de noviembre por la AIEA.