Irak celebró ayer el cumpleaños 65 del presidente Saddam Hussein, mediante una muestra de lealtad auspiciada por el gobierno, cuyo tema fue este año el desafío a la decisión estadounidense para derrocar al líder iraquí.
El presidente norteamericano George W. Bush ha calificado a Saddam como una amenaza contra el propio pueblo iraquí, la región y el mundo. Algunos medios estatales iraquíes aclamaron el cumpleaños como el renacimiento de Irak libre y victorioso contra el colonialismo estadounidense-británico-sionista"".
En los principales festejos del día, realizados en Tikrit, la ciudad donde se crió Saddam, 160 kilómetros al norte de Bagdad, varias niñas bailaron danzas árabes tradicionales y agitaron banderas iraquíes y palestinas. Un grupo de cantantes elogió a Saddam como el símbolo de la dignidad y el orgullo"" nacionales.