El presidente de Irak, Sadam Hussein, ordenó la ejecución de todos los científicos iraquíes que cooperen con los expertos de la ONU y de sus familiares, aseguró ayer el número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz.
"Sabemos, gracias a múltiples fuentes, que Sadam ordenó que todo científico que coopere en sus entrevistas (con los inspectores en desarme de Naciones Unidas), sea asesinado, lo mismo que su familia", declaró en Nueva York Wolfowitz en un discurso ante el privado Consejo para Asuntos Extranjeros.
Por otra parte, seis científicos iraquíes han rechazado ser interrogados por los inspectores de desarme de la ONU, declaró ayer el jefe del Departamento de Vigilancia iraquí, general Husam Mohamed Amin.
Amin aseguró que Bagdad ha intentado convencer a los científicos de que acepten entrevistarse en privado con los inspectores, "pero ellos se negaron" y exigieron que al interrogatorio asistan representantes del Gobierno iraquí.
Las declaraciones de Amin se producen después de que Bagdad se comprometiera a colaborar más con los inspectores de desarme y a instar a los científicos requeridos para que acepten entrevistas personales.
Panamá solicitó a Estados Unidos dos helicópteros del ejército para llevar asistencia humanitaria a Paya y Púcuru. La presidenta Moscoso dijo que las dos aeronaves se sumaron ayer a una operación del Servicio Aéreo Nacional y el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) para llevar ropa y alimentos a los índígenas en los poblados de Boca de Cupe, Paya y Púcuro.
Tras las labores de asistencia humanitaria, los dos helicópteros cedidos por Estados Unidos serán utilizados durante los próximos cinco meses en la operación de asistencia humanitaria "Nuevos Horizontes 2003" que se realizará en la zona indígena de la provincia de Chiriquí, 500 km al noreste de la capital.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Justicia y Paz, Maribel Jaén, pidió ayer la creación de un plan integral para mejorar la situación social y económica de la provincia de Darién, que conlleve acciones de vigilancia permanente por parte de la Policía Nacional, para proteger a la población de nuevos ataques de insurgentes colombianos.
Afirmó que la Comisión de Justicia y Paz tiene información proveniente del Vicariato del Darién en torno a más de 500 personas, entre ellas niños y niñas, que están trasladándose sin protección alguna a otras comunidades de la provincia, por el temor a la guerra que se da en Colombia y los recientes ataques al poblado de Paya, donde paramilitares asesinaron a cuatro dirigentes indígenas.