Decenas de encapuchados irrumpieron el fin de una masiva marcha de estudiantes chilenos que cuestionan el avance de una reforma educacional y destrozaron semáforos, señales de tránsito y se enfrentaron con la policía.
Los desórdenes empezaron cuando algunos sujetos con sus rostros cubiertos intentaron sobrepasar las vallas que delimitaban el escenario, pero al ser frenados por estudiantes se desplazaron unos metros y comenzaron a destrozar bienes públicos, quemar contenedores de basura y lanzar palos y piedras a los efectivos antimotines.
Los encapuchados, mayoritariamente jóvenes, esperaron que la marcha de los estudiantes se desarrollara pacíficamente por más de 20 cuadras, por la principal avenida de la ciudad, y cuando los dirigentes terminaban sus discursos entraron en acción.