El huracán Iselle, que impactó las costas de Hawái con vientos de hasta 120 kilómetros por hora y se debilitó hasta convertirse en tormenta tropical, causó daños materiales de carácter leve y no dejó ningún herido a su paso por el archipiélago.
Árboles caídos, daños en los tejados de las casas y cortes en el suministro eléctrico en hasta 21,000 hogares son el balance provisional del primer ciclón de este calibre que afecta a estas islas del Pacífico en veintidós años, según indicó el portavoz de Defensa Civil del Condado de Hawái, John Drummond.