El Ministerio de Exteriores de Israel condenó con dureza la profanación de la principal sinagoga de Caracas y acusó a las autoridades venezolanas de instigar el ataque.
"Creemos que este ataque es condenable e inaceptable y pensamos que este tipo de violencia solo puede ocurrir en Venezuela con el beneplácito de las autoridades al más alto nivel del Estado", dijo Yigal Palmor, portavoz del Ministerio de Exteriores.
Un ataque como el registrado el sábado no hubiera podido ocurrir sin el consentimiento del "nivel supremo del Estado", insistió.
"Sabemos que el pueblo venezolano no es ni racista ni antisemita", agregó Palmor, para quien el acto supone "una vergüenza tanto para quienes son responsables físicamente como moralmente".
El portavoz reconoce que en el último mes se ha detectado un aumento de actos antisemitas en Venezuela y otros países, pero advierte de que el acto contra la sinagoga "es particularmente alarmante".
Israel no hará llegar ningún mensaje a Venezuela, puesto que "las relaciones han sido cortadas de forma abrupta por decisión del presidente Hugo Chávez, por lo que no queda ningún canal de diálogo oficial abierto".