Israel conmemora desde anoche la jornada de "Yom Kipur", la más sagrada del calendario hebreo, en medio de extremas medidas de seguridad, con más de 40 amenazas de atentado y con los territorios de Gaza y Cisjordania cerrados.
La jornada es precedida por tres días de violencia que se ha cobrado las vidas de tres milicianos palestinos y de seis israelíes, la última una mujer que murió ayer, en un ataque contra el asentamiento de Nevé Dekalim, en el sur de Gaza.