Soldados israelíes a la búsqueda de militantes de Hamas atacaron ayer un vecindario de Gaza con tanques y helicópteros y mataron a 14 palestinos, la mayoría cuando un misil hizo impacto en una multitud. Los palestinos dijeron que los muertos eran civiles, mientras que Israel dijo que la mayoría eran combatientes.
El ataque de cuatro horas también dejó 110 palestinos heridos, incluyendo 25 que se encuentran en estado crítico, dijeron los médicos. Muchos de ellos recibieron heridas de esquirlas en la cabeza, pecho y abdomen. Los muertos tenían entre 14 y 52 años.
La operación, la más letal contra los palestinos en tres meses, suscitó críticas internacionales a Israel, planteó dudas sobre la voluntad de los militares israelíes por evitar bajas civiles y amenazó sofocar los más recientes esfuerzos por mitigar dos años de violencia entre israelíes y palestinos.
Los militares dijeron que Jan Yunis es un bastión de Hamas, que ha matado a centenares de civiles israelíes en docenas de ataques suicidas. Agregaron que durante el ataque los soldados arrestaron a un hombre buscado que portaba un explosivo casero.
La operación comenzó cuando unos 40 tanques, apoyados por helicópteros, irrumpieron en las calles de la ciudad. Los militares dijeron que los soldados intercambiaron disparos con palestinos y que mataron a dos, incluyendo una mujer de 45 años, dijeron los médicos.
Por su parte, la Unión Europea, a través del ministro danés de Relaciones Exteriores, Per Stig Moeller, condenó firmemente la incursión y pidió a los palestinos que no respondan.
En tanto, el ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia criticó a Israel por su letal ataque y ofreció sus condolencias a las familias de los muertos y sus simpatías a los heridos.
De igual manera, EU criticó y pidió al Gobierno de Israel una investigación oficial.
En Madrid, el 2 de octubre de 1928, Dios le hace ver la misión que desde años atrás le venía inspirando, y funda el Opus Dei. Desde ese día trabaja con todas sus fuerzas en el desarrollo de la fundación que Dios le pide, al tiempo que continúa con el ministerio pastoral que tiene encomendado en aquellos años, que le pone diariamente en contacto con la enfermedad y la pobreza en hospitales y barriadas de Madrid.
Al estallar la guerra civil, en 1936, Josemaría se encuentra en Madrid. La persecución religiosa le obliga a refugiarse en diferentes lugares. Ejerce su ministerio sacerdotal clandestinamente, hasta que logra salir de Madrid.
Cuando acaba la guerra, en 1939, regresa a Madrid. En los años siguientes dirige numerosos ejercicios espirituales para laicos, para sacerdotes y para religiosos.
Fallece en Roma el 26 de junio de 1975. Varios miles de personas, entre ellas numerosos obispos de distintos países -en conjunto, un tercio del episcopado mundial-, solicitan a la Santa Sede la apertura de su causa de canonización.
El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Escrivá de Balaguer, ante 300,000 personas.