El Ejército israelí mantenía ayer la presión en el norte de Gaza, al disparar un misil contra un campo de refugiados, bastión de radicales, mientras sus fuerzas sellaban los territorios palestinos.
Un helicóptero artillado lanzó un misil al campo de refugiados Jabalya e hirió al menos a tres palestinos.
La incursión en Gaza, fue el último capítulo de la respuesta militar israelí después de los ataques suicidas en el sur de Israel la semana pasada.
La creciente violencia podría complicar el plan del primer ministro israelí Ariel Sharon, que comprende la retirada de efectivos y colonos de Gaza para fines del 2005.