El Ejército israelí impuso de nuevo el bloqueo estricto de los territorios palestinos por miedo a atentados con motivo de la fiesta del Año Nuevo judío durante el fin de semana, anunció anoche un portavoz militar.
Israel prohibirá la entrada en su territorio a los palestinos que no residan en Jerusalén este, ocupada y anexionada desde 1967, desde antes del amanecer de hoy hasta el lunes por la mañana, agregó el portavoz.
La Policía israelí fue puesta en estado de alerta y desplegó refuerzos por miedo a que se cometan atentados durante esa fiesta judía.
Desde el comienzo de la Intifada, en septiembre de 2000, el bloqueo está en vigor en Cisjordania y en la Franja de Gaza.
El dirigente palestino Yasser Arafat transmitió ayer un mensaje de felicitación al presidente israelí Moshé Katzav con motivo del Año Nuevo judío, en el que exhorta a Israel a "abrir una nueva página" entre ambos pueblos, según fuentes oficiales palestinas.
Esa nueva página debería reflejarse en el "fin de la violencia, del terrorismo y de las destrucciones de casas palestinas (...)", destaca.
Cinco palestinos, entre ellos una niña de tres años, y un soldado israelí murieron ayer en operaciones militares en Cisjordania y Gaza, en una jornada en la que Israel ha reanudado las incursiones del Ejército en los centros poblados de la banda autónoma.
La mayor cantidad de víctimas se registró en Gaza, donde murieron tres de los palestinos y la niña Dina Issa- y un soldado israelí.
Otros siete militares resultaron heridos, así como ocho palestinos.
La sangrienta operación en Gaza comenzó cuando fuerzas militares israelíes entraron de madrugada en el campo de refugiados de Al-Bureij para arrestar a militantes de la Yihad Islámica y el Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS).