El Consejo de Ministros de Israel, presidido por Ehud Olmert, aprobó en su reunión semanal la transferencia de 50 millones de "shékel", unos once millones de dólares, a la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Se trata de la primera transferencia desde que el primer ministro Ismail Haniyeh, del Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas), se hizo cargo del Gobierno con el que no tiene ningún contacto Israel.
El traspaso de ese dinero, parte del que Israel controla como agente de retención de impuestos de la ANP, fue propuesto por el ministro de Defensa, Amir Peretz, a fin de permitir a las autoridades palestinas adquirir medicamentos y equipos médicos.
El cese de las transferencias mensuales de Israel al Gobierno palestino, que eran de unos 50 millones de dólares mensuales, así como un boicot internacional contra el Gobierno de Haniyeh, por lo que EU y la Unión Europea (UE) también dejaron de brindarle sus ayudas, precipitó una grave crisis financiera en Cisjordania ocupada y en Gaza.
Desde marzo pasado están sin cobrar sus salarios 165,000 funcionarios públicos, entre ellos unos 70,000 efectivos de los organismos de seguridad de la ANP, y leales al presidente Mahmud Abbas, enfrentado políticamente con su primer ministro Haniyeh.