Ambos casos tenían facetas particulares. Azzam Azzam, un druso israelí, fue condenado por un tribunal egipcio en 1997 por espionaje a favor de los servicios secretos de Israel, el Mossad, cargos que tanto él como líderes israelíes han negado.
De este empresario textil se dijo que pasó mensajes en la ropa interior de mujeres, empapada en tinta invisible.
De los egipcios, Israel aseguró que planeaban secuestrar un tanque del ejército israelí.
Tanto el empresario como el Estado judío habían negado las acusaciones.
Con estas medidas, ambos países parecen decididos a fomentar una mayor cooperación en seguridad ante el plan del primer ministro israelí, Ariel Sharon, de retirarse de la Franja de Gaza en el 2005.
Azzam, condenado a 15 años de cárcel, cruzó la frontera entre ambos países en Taba, en la península del Sinaí, junto al centro turístico israelí de Eilat.
"Estaba muy emocionado y gritó: " ¡He vuelto a nacer!" dijo un testigo.
Fuentes de seguridad egipcias confirmaron que los seis estudiantes, arrestados en agosto, fueron entregados al consulado egipcio en Tel Aviv y que llegaron a El Cairo poco después.
Este hecho es la señal más clara de mejoría en las relaciones entre ambos países, desde que Egipto retiró a su embajador en el 2000 tras el estallido de la segunda "Intifada" palestina.
La oficina del portavoz de Sharon alabó el "gesto humanitario" del presidente egipcio, Hosni Mubarak, que "contribuirá a fortalecer las relaciones " entre ambos países.
Según la agencia estatal egipcia, Azzam fue liberado por razones de salud tras cumplir una parte significativa de su sentencia.
Pero el portavoz presidencial egipcio Maged Abdel Fattah dijo que no hay ninguna relación entre la liberación de los estudiantes y la de Azzam, algo que los sucesivos gobiernos israelíes habían pedido en los últimos siete años.
"No hubo ningún acuerdo (...) Hay pasos legales que atañen a cada asunto de manera separada", expresó.
La oficina de Sharon añadió que el primer ministro israelí "ha dado instrucciones a las autoridades de seguridad para examinar la posibilidad de acortar las sentencias de prisioneros palestinos".
El Gobierno egipcio condicionó ayer el regreso de su embajador a Tel Aviv, de donde fue llamado a El Cairo hace cuatro años, al progreso del proceso de paz entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP).