EL EJÉRCITO israelí arrió la bandera nacional ayer en la Franja de Gaza, en una ceremonia militar con motivo de la retirada de sus tropas de este territorio tras 38 años de ocupación.
Unos 200 soldados de unidades estacionadas en la Franja de Gaza formaron parte de la ceremonia en Neve Dekalim, la mayor de las 21 colonias de la Franja de Gaza evacuadas a mediados de agosto.
La operación de retirada del Ejército, bautizada con el nombre de "Última guardia", debe llevarse a cabo simultáneamente en todos los sectores de Gaza.
Se informó que hoy se celebrará una ceremonia final en el paso de Kisufim, en el sur de Israel, cuando los últimos soldados abandonen el territorio.
"Nos vamos con la cabeza alta, es el inicio de una nueva era, de una nueva realidad, esperamos que la puerta que vamos a tomar para irnos será una puerta de paz, de esperanza, de buena voluntad y buena vecindad, pero si soplan malos vientos, sabremos hacerles frente", afirmó el general Kochavi, comandante de la división de Gaza.
Por su parte, el jefe de Estado mayor, el general Dan Halutz, se refirió a la Autoridad Palestina advirtiendo que la retirada debe implicar el cese de la violencia.
"No aceptaremos que escapen a sus responsabilidades, no toleraremos el terrorismo", declaró.
El gobierno del primer ministro israelí, Ariel Sharon, reunido decretó el fin de la administración militar en la Franja de Gaza, en vigor desde 1967, tras la guerra árabe-israelí.
El ejecutivo decidió igualmente por mayoría que las sinagogas de la zona no serían demolidas.
Estos 26 edificios religiosos son los únicos que prácticamente están aún en pie en las 21 colonias judías de Gaza, tras la evacuación el 22 de agosto de los 8,000 colonos de este territorio.
Los palestinos ya han hecho saber que hubieran preferido que Israel las destruyera. "Las sinagogas son un símbolo de ocupación. Más vale que Israel las destruya.
Sé que se trata de una cuestión sensible, pero (si Israel decide dejarlas en pie) nadie puede garantizar que sean preservadas", declaró en hebreo a la radio pública el consejero palestino para la seguridad nacional, Jibril Rajub.
El presidente palestino Mahmud Abbas, afirmó que la retirada israelí de Gaza marcaba un "día de alegría" para palestinos y alertó contra la transformación de este territorio "en una gran prisión".
"Hoy la ocupación abandona parte de la tierra palestina. No hay duda que se trata de un paso importante, pero mucho es lo que queda por hacer", agregó.
Se calcula que en la Franja de Gaza hay unos 3,000 soldados o sea unos seis batallones que deben salir del área.
Al desalojar Gaza, los soldados llevan a cabos explosiones controladas de las oficinas de enlace del Ejército israelí.
Israelíes arrían la bandera en Gaza
Hay un acuerdo entre Israel y Egipto, donde 750 guardas impedirán el contrabando de armas hacia Gaza.