El partido del presidente Jacques Chirac (centroderecha) sufrió un serio revés en la primera vuelta de las elecciones regionales de ayer en Francia, en las que la izquierda y la extrema derecha registraron un fuerte avance, según los primeros sondeos a boca de urna.
La izquierda (socialistas, comunistas y ecologistas) obtendría un 40.5% de los votos. La mayoría gubernamental un 34%, la extrema derecha un 17.5% y la extrema izquierda un 5%, según los sondeos citados por la televisión.
"Los franceses quisieron lanzar una advertencia seria" al gobierno (en el poder desde las legislativas del 2002), declaró el primer secretario del Partido Socialista, Francois Hollande, que se congratuló del "avance de la izquierda" tras su derrota electoral de hace dos años.
Una segunda vuelta está prevista para el domingo 28 de marzo en la que esencialmente deberán enfrentarse el partido del presidente Chirac (Unión para un Movimiento Popular, UMP), los socialistas, y el partido de ultraderecha de Jean-Marie Le Pen, el Frente Nacional (FN). El voto por el partido de extrema derecha fue el más alto que haya jamás obtenido en la primera vuelta de una elección nacional.