Decenas de izquierdistas mexicanos desocuparon ayer la tribuna de la Cámara de Diputados después de casi 20 horas de haberla tomado a la fuerza para impedir la discusión de una reforma educativa que consideran un golpe político contra el popular alcalde capitalino.
Miembros del Partido de la Revolución Democrática (PRD), la mayoría de ellos legisladores de la Ciudad de México, donde gobierna el alcalde Andrés Manuel López Obrador, abandonaron el Congreso federal tras anunciar que regresarían en busca de una mesa de diálogo.
Los manifestantes señalaron que en la madrugada de ayer, realizaron una huelga de hambre dentro del Palacio Legislativo de San Lázaro, en protesta por la reforma al artículo 122 que busca restar a la capital millonarios recursos federales en educación.
Los izquierdistas subieron el martes a la tribuna y suspendieron la sesión en la que los diputados federales tenían planeado discutir y posiblemente votar la iniciativa.