Japón anuncio ayer que quizá retire su contingente militar de Irak para fines de año debido a las mejoras de seguridad ocurridas en ese país árabe y el creciente interés por la situación de Afganistán.
La medida pondría fin a la participación militar japonesa en Irak: una misión no combatiente que ha sido enormemente criticada por el electorado japonés pese al carácter pacifista de la unidad.
Las autoridades dijeron que la retirada sigue siendo negociada con Irak, Estados Unidos y la ONU.