Japón protestó formalmente ante China por la entrada de varias patrulleras de ese país en aguas del conflictivo archipiélago de las Senkaku/Diaoyu, que se disputan ambas potencias, informó el ministro nipón de Asuntos Exteriores, Koichiro Gemba.
Cuatro barcos chinos de vigilancia entraron en las aguas que rodean estas pequeñas islas, en una acción que el Gobierno japonés consideró una nueva intrusión territorial por la que presentó una protesta formal ante Pekín, manifestó Gemba.
Miembros de la Guardia Costera japonesa instaron por radio, sin éxito, a las patrulleras chinas a abandonar la zona, cerca de la cual se encontraban otras dos que no llegaron a entrar en las aguas territoriales de las Senkaku/Diaoyu.
Las autoridades niponas habían confirmado a primera hora de ayer que vigilaban varias embarcaciones chinas situadas en las cercanías del pequeño archipiélago, administrado de facto por Japón y cuya soberanía reclaman también Pekín y Taiwán.
La presencia de navíos chinos es ya habitual en las proximidades de estas islas del Mar de China Oriental, deshabitadas, y con una superficie de apenas siete kilómetros, lo que ha provocado la protesta de Japón cada vez que entran en lo que Tokio considera sus aguas territoriales.