Un jugador australiano de rugby que acudió al médico aquejado de fuertes dolores de cabeza se sorprendió cuando en la consulta le sacaron de la frente el diente de un rival, que era la causa de su jaqueca.
Ben Czislowski chocó violentamente contra un oponente en un partido de la Copa Queensland a comienzos de abril.
Czislowski relató que tras el partido le cosieron la herida y desde entonces sufría agudos dolores de cabeza, somnolencia e incluso una infección en un ojo.
El deportista, de 24 años, fue al médico al verse incapaz de volver a su nivel. Y cuál fue su sorpresa cuando el diagnóstico le reveló que un diente se le había quedado clavado en la frente, justo encima del ojo izquierdo.
"Ahora me puedo reír, pero el doctor me dijo que podía haber causado graves problemas porque el diente es una fuente de bacterias", declaró Czislowski a la agencia Australian Associated Press. "Me siento afortunado porque lo peor que me quedará de esto es sólo una frente más fea", añadió.