El huracán "Jeanne" azotó ayer la costa oriental de la Florida con vientos que arrancaron techos, lanzaron escombros y estrellaron inmensas olas contra edificios en la misma región que ya sufrió los embates de otros tres ciclones hace pocas semanas.
En Miami, un anciano murió electrocutado cuando líneas eléctricas le cayeron encima en lo que parece ser un accidente ocasionado por el huracán, dijeron las autoridades locales.
Más de un millón de personas estaban sin luz y las autoridades de las compañías de energía ya advirtieron que en muchos casos podrían estar semanas sin el servicio.
El gobernador del Estado, Jeb Bush, señaló que a corto plazo, además de las tareas de emergencia, le preocupan las consecuencias económicas del impacto de cuatro huracanes en seis semanas.
Sobre todo la industria turística que aporta 51,000 millones de dólares anuales al Estado: "va a estar herida por un tiempo", anticipó.
El departamento de turismo del Estado ya había pedido unos 30 millones de dólares para una campaña para atraer de nuevo turistas a Florida.
Al final de la mañana, "Jeanne" se había debilitado a un huracán de categoría uno, y soplaba vientos máximos sostenidos de 121 kph (75 mph), pero su diámetro de 645 kilómetros cubría la mayoría del centro de la península, incluyendo las ciudades de Tampa y Orlando.
Los meteorólogos esperan que luego de golpear a la Florida, el huracán permanezca en tierra hasta mañana, en los Estados de Georgia y Carolina del Norte y del Sur, y que podrían caer hasta 25 centímetros de lluvia en la trayectoria de la tormenta. Las inundaciones son una de las principales preocupaciones debido a que los huracanes previos saturaron la tierra y llenaron de agua los canales, ríos y lagos.
"Jeanne" azota costa atlántica de Florida
Los meteorólogos esperan que el huracán permanezca en tierra hasta mañana.