Al cierre de una semana de negociaciones en Panamá, Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, dijo que los negociadores hicieron "buenos avances" con vistas a la conferencia de la ONU sobre el clima en noviembre en Durban, Sudáfrica.
Figueres dijo a los periodistas que las conversaciones en Panamá tuvieron un "mal comienzo" sobre el financiamiento para temas derivados del clima a largo plazo, con las naciones pobres presionando por una mayor claridad al respecto, pero señaló que el consenso sobre el tema es cada vez mayor.
La conferencia "avanzó claramente sobre cómo los esfuerzos de los países en desarrollo para limitar las emisiones encontrarán el apoyo necesario de los países desarrollados de una manera transparente", dijo.
Según Figueres, los países desarrollados dijeron: "Miren, estamos en una crisis financiera ahora mismo, pero reconocemos que este es nuestro compromiso a largo plazo. No vamos a rehuír al compromiso".
Las economías ricas -como la Unión Europea, Japón y Estados Unidos- se comprometieron en la cumbre de 2009 en Copenhague a otorgar 100.000 millones de dólares al año para 2020 a los países más afectados por el cambio climático, como las islas pequeñas.
Sin embargo, las tres economías enfrentan graves problemas económicos. Japón -el principal donante a corto plazo- debe atender la catástrofe del sismo y posterior tsunami, mientras que el presidente Barack Obama debe lidiar con la acalorada oposición de sus rivales republicanos, que cuestionan la existencia misma del cambio climático.
A pesar de las afirmaciones de Figueres, las principales economías siguen profundamente divididas sobre qué hacer con las emisiones de carbono después de que expiren las obligaciones del Protocolo de Kioto a finales de 2012.