El máximo general del ejército holandés renunció ayer siguiendo el ejemplo del gobierno, que dimitió la víspera debido a un informe que criticaba a los dirigentes holandeses por su papel en la matanza de musulmanes ocurrida en 1995 en el pueblo bosnio de Srebrenica.
El jefe de Estado Mayor del ejército, teniente general Ad van Baal, renunció tras reunirse con el ministro de Defensa, Frank de Grave, y asumir la responsabilidad de errores cometidos por los militares, que dieron como resultado la matanza de 7.500 hombres y niños musulmanes por parte de las tropas serbias.
En un informe emitido la semana pasada, el Instituto para la Documentación de Guerra de Holanda dijo que el predecesor de van Baal retuvo información acerca de la matanza, que duró una semana, a fin de no perjudicar la reputación del ejército.