El director de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala, Baltazar Gómez, fue enviado a prisión preventiva después de nueve horas de indagatoria, por tener nexos con el narcotráfico.
También fueron enviados a prisión Nelly Bonilla, ex jefa de la División de Análisis e Información Antinarcótica, así como el oficial Fernando Carrillo, destacado en la Dirección de Puertos y Aeropuertos de la Policía.
El fiscal general, Amílcar Velásquez explicó que Gómez y Bonilla son acusados de tener participación en un tumbe (robo) de drogas y de los delitos de asociación delictiva y tenencia de armas, entre otros.
Gómez había sustituido en el alto cargo a Porfirio Gómez, quien fue destituido y capturado en agosto pasado por su participación en el robo de cocaína en un sector del norte de la capital.
La captura del titular de la PNC se produjo un día después de que Francisco Cuevas, destituido como viceministro del Interior, denunciara la existencia de una red criminal dentro de la PNC.
Raúl Velásquez, quien el pasado domingo fue destituido como ministro del Interior de Guatemala por supuestos actos de corrupción en la compra de gasolina para las fuerzas de seguridad, respaldó la denuncia de la existencia de al menos dos grupos de policías y ex policías sicarios (matones a sueldo).
Cuevas denunció desde Estados Unidos la existencia de una red criminal dentro de la PNC, supuestamente vinculada a la ex viceministra del Interior y ex directora de la institución, Marlene Blanco.
Aseguró que la información le fue revelada al presidente Álvaro Colom y a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), que dirige el jurista español Carlos Castresana.
El embajador de Estados Unidos en Guatemala, Stephen McFarlane, también declaró que esa misión diplomática había recibido información sobre la existencia del grupo de sicarios dentro de la Policía.